jueves, 28 de julio de 2022

ESPÍRITU SANTO en Isaías 63:10 y Efesios 4:30

 

ESPÍRITU SANTO en Isaías 63:10 y Efesios 4:30

 

Mas ellos fueron rebeldes, e hicieron enojar su santo espíritu; (Isaías 63:10 RV-1960)

Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios (Efesios 4:30 RV-1960)

Podemos comenzar el análisis teniendo en cuenta, que Isaías 63:10 y Efesios 4:30 están muy relacionados, hasta el punto de que en general, se concluye que Pablo está citando en dicho pasaje de Isaías, claro, que la naturaleza de la cita es debatible, ya que parece mas una traducción propia de Pablo partiendo del hebreo, que de la Septuaginta antigua, sin dejar de lado, la posibilidad de que este esté empleando una traducción más contemporánea a su tiempo (como podría suceder con [proto?]Teodoción). Podemos apreciar la referencia cruzada por ejemplo en el texto crítico de NA28 en Efesios 4:30:


¿A que se refiere el término ESPIRITU en Isaías 63:10?

Para entender este pasaje, primero debemos tener en cuenta el hecho de que nos encontramos en el AT, antes de que muchas de las ideas que vendrían en siglos posteriores del cristianismo empiecen a ser desarrolladas. Como apreciaremos posteriormente, este pasaje, no es tomado en sentido literal, el ruaj en este pasaje viene a formar parte de una metáfora, representando particularmente a la presencia o algún atributo de Dios como su poder.

"Podemos prestar especial atención a la caracterización de Yahweh como santo cuando se hace referencia específica al espíritu de Yahweh (ruaj), lo que da lugar a la frase 'Espíritu Santo'. Es evidente que en los diversos usos de esta frase, el testimonio del Antiguo Testamento no se dirige en la dirección de lo que se convirtió en la formulación cristiana de la tercera persona de la Trinidad. No obstante, el testimonio del Antiguo Testamento sí reconoce el poder originario de la vida (es decir, el espíritu), que tiene sus fuentes y lugar en la persona de Yahweh. En consecuencia, Israel habla acerca de la fuerza vital que Yahweh infunde en la creación. En Isaías 63:10-11 se utiliza dos veces la fórmula 'su santo espíritu' (ruah qdso). En el versículo 10 se dice que Israel 'entristeció a su santo espíritu', y en el versículo 11 se dice que Yahweh 'puso dentro de ellos su santo espíritu', es decir, su poder para la vida. En el Salmo penitencial 51, se utiliza el mismo lenguaje: 'No apartes de mí tu santo espíritu' (versículo 11)." Theology of the Old Testament: Testimony, Dispute, Advocacy, Walter Brueggemann is William Marcellus McPheeters Professor of Old Testament Emeritus at Columbia Theological Seminary, Pg. 292, 2012.

"La frase "Su Santo Espíritu" aparece solo tres veces en el Antiguo Testamento (Isaías 63:10, 11; Salmo 51:11) y no se habría entendido como referencia a la tercera persona de la Trinidad (ver Childs 2001: 524), sino como un poder emanado de Dios que demostraba su santidad. Dios puso su carácter santo en su presencia (representado como su presencia en el propiciatorio del Arca del Pacto, o en la columna de nube y columna de fuego; Éxodo 13:21); por lo tanto, cuando pecaron, le causó dolor. La naturaleza del Espíritu Santo se desarrollará más plenamente más adelante en el Nuevo Testamento, pero este versículo establece una base importante."

Isaiah, An Introduction And Commentary, Paul D Wegner is distinguished professor of Old Testament at Gateway Seminary, Ontario, California, with a specialty in the study of Isaiah, 2021.

A Biblical Theology of the Book of Isaiah, Douglas W. Kennard is Professor of Christian Scriptures at Houston Graduate School of Theology, 2020.

Sobre la metáfora y Efesios 4:30

Pablo toma dicha metáfora del AT y la emplea en su carta a los Efesios, con el objetivo de resaltar que no debemos ir en contra de la guía o resistir aquello que viene como consecuencia del propósito de Dios, no debemos romper la comunidad de Dios. El sentido de la metáfora, parece ser el mismo que en el AT, dado que este no añade nada significativo que indique lo contrario, por lo tanto, parece ser razonable traducir espíritu santo como en el AT. Algunos como Fee, tratan de inferir que el pasaje se refiere a Yahweh como persona y deciden aplicarle mayúsculas a los términos (Pablo no necesariamente parece dar ese salto; pero si fuese el caso, la proximidad de Isaías 63:16 parece indicar que Yahweh es el Padre en este caso), sin embargo, Fee no llega hasta el punto de argumentar que el pasaje es una referencia a una tercera persona de la trinidad, recordemos que tratamos con una metáfora, no con el sentido literal, no hay nada en el pasaje que requiera entenderlo de esa manera. A continuación encontramos algunas alternativas:

"Pablo enseña sobre el Espíritu en un sentido metafórico en otros lugares de Efesios... La prohibición "no apaguéis el Espíritu" carece de coherencia cuando se lee de manera literal. No tiene sentido apagar o extinguir el pneuma. Esto mejora la posibilidad de que se haya encontrado una metáfora. Dado que una lectura literal no revela un significado que tenga sentido, entonces se debe buscar una interpretación figurativa." (The Pauline Metaphors OF THE Holy Spirit, ERIK KONSMO, Ph.D. in theology from Fuller Theological Seminary, Head of School at Renton Christian School (Renton, WA) and as an adjunct professor in the College of Ministry at Northwest University (Kirkland, WA), pg. 124,132, 2010.)

"Es probable que el espíritu santo aquí sea un aspecto del propio Dios, efectivamente, el espíritu tolerante de Dios. Así, la gravedad de la rebelión de Israel se enfatiza aún más por la intimidad con la que se describe la herida de Dios. Probablemente aludiendo a este pasaje en Isaías, el autor de Efesios explica que la desunión en la iglesia primitiva es causa de dolor para el espíritu santo (Efesios 4:30), ya que la comunidad está compuesta de "un cuerpo y un espíritu" (v. 4)"


Unfamiliar Selves in the Hebrew Bible: Possession and Other Spirit Phenomena, Dr. Reed Carlson is Assistant Professor of Biblical Studies and Director of Anglican Studies Pg. 117, 2022.


The Holy Spirit and the Renewal of All Things: Pneumatology in Paul and Jurgen Moltmann, T. David Beck, PhD in theology from Southern Methodist University and a master's degree in theology from Fuller Theological Seminary. 2010.

 

Dictionary of Scripture and Ethics, Matthias Wenk, Chair on the Department of Theology and Pastor, InstitutPlus and BewegungPlus, pg. 367, 2011.

Cuando se habla de entristecer al Espíritu, es útil recordar que desde una perspectiva teológica, dicho lenguaje siempre es analógico. La tristeza que se podría atribuir al Espíritu no proviene de estar sujeto a las vicisitudes de las circunstancias. El Espíritu, como Dios, no está sujeto a pasiones de la misma manera que nosotros. Las acciones humanas y las acciones de los creyentes en particular podrían frustrar contingente y temporalmente la obra del Espíritu. Se podría decir que entristecen al Espíritu. Sin embargo, la obra del Espíritu no puede ser frustrada en última instancia. Si entristecer al Espíritu está relacionado con resistir los propósitos de Dios, entonces los creyentes son aquellos que principalmente sufren al entristecer al Espíritu de esta manera.Ephesians, A Commentary, Stephen E. Fowl is chair of the Department of Theology at Loyola University of Maryland, 2012.

Introducing Christian Theologies I: Voices from Global Christian Communities - Volume 1, Victor Ezigbo is Professor of Theology and World Christianity at Bethel University, St. Paul, Minnesota, pg. 192, 2016.

"La pneumatología es un tema central de la Carta a los Efesios. El don del Espíritu, conferido en el bautismo (Efesios 4:4), se interpreta en Efesios 1:13 como un 'sellado' (cf. 2 Corintios 1:21–22), y su significado básico se designa en Efesios 4:30: 'Y no entristezcan al Espíritu Santo de Dios, con el cual fueron sellados para el día de la redención'. El Espíritu Santo es el Espíritu de Dios, que como garantía de la redención venidera (cf. 2 Corintios 1:22; 5:5) y como el 'Espíritu de sabiduría y revelación' (Efesios 1:17) ya determina la vida de los creyentes en el presente: el Espíritu cuyas normas guías no deben ser violadas." (THEOLOGY OF THE NEW TESTAMENT, Udo Schnelle is professor of New Testament at the University of Halle, 2009)


viernes, 15 de julio de 2022

2 Corintios 3:17 y el ESPIRITU

 

2 Corintios 3:17 y el ESPIRITU

“Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.” (RV-1960)

"En este caso, «el Señor» significa el Espíritu y donde está el Espíritu del Señor, hay libertad." (PDT)

"Pues bien, Jehová es el Espíritu, y donde está el espíritu de Jehová hay libertad." (TNM 2019)

Al momento de intentar entender este pasaje, surgen diferentes preguntas, como, ¿Quién es el “Señor”? ¿Quién o que es el Espíritu? ¿Cuál es la relación entre el Señor y el Espíritu? En este artículo trataremos de explorar algunas de las diferentes maneras de entender este pasaje, de modo que podamos tener una idea mas clara de que es lo que Pablo pudo haber expresado en este pasaje.

Para la identidad del Señor, existen, al menos 2 posibilidades, tenemos a Jesús por un lado y a Jehová/YHVH por el otro. Uno de los problemas de optar por Jesús, es que en el v.3,4 y v.14 encontramos “Cristo” como la manera usual y general de referirse a este personaje, en consecuencia, en 17, se esperaría “Cristo es el Espíritu” en el cap. 3 no se emplea "Señor" en referencia a Jesús, la única vez que se emplea este título sin ser combinado con otro es en 2:12  desde el cap. 1 al 3, donde en la misma oración se especifica que se refiere a Cristo de manera explícita. El contexto del pasaje y su referencia a Moisés se relaciona directamente con el AT, en particular, con éxodo 34:34, en consecuencia, esto nos llevaría a identificar a este SEÑOR con Jehová. Asumiendo esta última posibilidad, el concepto de ESPIRITU que se esperaría, y que encontramos, tanto en el AT como en muchos de los escritos de Pablo, puede entenderse, por ejemplo, como lo contrario a la ley, letra, código escrito (2 Cor 3:6); otros lo entienden como la contraposición del sentido literal vs espiritual de las escrituras; otros lo entienden en el sentido de presencia o poder.

Sobre el tipo de relación entre ambos, hay demasiadas posibilidades, identidad, función, cualidad, etc. Belleville hace un excelente resumen de las diferentes posibilidades junto a sus pros y contras:

“Durante el período patrístico hubo una tendencia a tomar τὸ πνεῦμά como sujeto de la cláusula e interpretar κριος como adjetivo: "El Espíritu es divino". Pero este enfoque fue alimentado por la controversia durante este período con respecto a la persona y naturaleza del tercer miembro de la Trinidad. 2 Cor. 3.17 fue utilizado en el debate por sus posibilidades de prueba textual. En consecuencia, no se prestó suficiente atención a cuestiones de gramática, sintaxis y contexto.

Sin embargo, cualquier tipo de identificación personal u ontológica está excluida en el v. 17b, donde se distinguen los dos (τ πνεμα κυρου), así como en el uso más amplio de Pablo que diferencia entre κύριος y τ πνεμα. Incluso una identificación de 'esencia' o 'vida' es problemática, ya que esto significaría que Pablo está haciendo un comentario en el v. 17a que no tiene ninguna relevancia para el contexto inmediato.

Dado la dependencia de Pablo en el v. 16 respecto a Éxodo 34.34, un número creciente de estudiosos identifica κύριος tanto en los vv. 16 como en el 17 con el Yahvé del relato del Éxodo. Esto deja abierto, sin embargo, la naturaleza de la identidad en el v. 17a. Algunos piensan que Pablo está afirmando que el contraparte del Yahvé de Israel en el antiguo pacto es el Espíritu del creyente en el nuevo pacto. Otros se alejan de una comprensión personal de τ πνεμα y lo interpretan en un sentido cualitativo. Por ejemplo, C.F.D. Moule sostiene que el punto de Pablo es que el Yahvé del relato del Éxodo ahora habita entre su pueblo (es decir, Dios ya no está distante). J. Goettsberger interpreta τ πνεμα como una comprensión espiritual en contraposición a una comprensión literal de las Escrituras. Y Thrall prefiere pensar en πνεμα en términos de 'poder'. Sin embargo, la identificación de Yahvé con el Espíritu sufre del mismo problema de identidad personal que la identificación de Cristo con el Espíritu, y el intento de algunos de interpretar τ πνεμα en términos cualitativos se desmorona al llevar este sentido a las expresiones posteriores τ πνεμα το κυρίου y καθάπερ π κυρίου лvεúμatоç en los vv. 17b-18.”


Finalmente, ella opta por otra posibilidad, la cual es bastante razonable, optar por una metodología alegórica respecto al AT (a este tipo de interpretación en la cultura judia de tiempos bíblicos se le conoce como 'pesher'), la cual la lleva a concluir que Pablo está haciendo un comentario relativo a su situación actual en base a este, concluyendo:

"En muchos de estos ejemplos, los términos mismos pierden sus asociaciones contextuales originales, como en el caso de los nombres propios, que a menudo se tratan de manera impersonal. Por ejemplo, en Mut. Nom. 117, Filón equipara la palabra 'hombre' ('pero al hombre que los rescató de los pastores') con 'el mundo que solo la razón discierne'. De manera similar, en Exod. R. 2.6, el término "Elohim" ('cada uno de ellos aparece ante Elohim en Sión') se identifica con Moisés. Esto significa que Pablo no necesariamente tiene que interpretar κύριος en el v. 17a en un sentido personal. Es simplemente un término en su texto que encuentra su significado y aplicación en su situación contemporánea.

Siguiendo los ejemplos anteriores, 2 Cor. 3.17a puede traducirse como: "Ahora el término 'Señor' se refiere al Espíritu" (es decir, el judío de hoy se dirige al Espíritu). Esto permite que la forma articulada τ πνεμα en los versículos 17a y b tenga pleno peso como una referencia personal. También reconoce la diferencia entre la forma anartrosa de κύριος en los versículos 16, 17b y 18a, como una referencia al Yahvé en el relato del Éxodo, y la forma articulada de κύριος en el v. 17a, que funciona como un indicador para un término específico en la cita del Éxodo sin ninguna implicación de importancia personal."

REFLECTIONS OF GLORY, Paul's Polemical Use of the Moses-Doxa Tradition in 2 Corinthians 3.1-18, Linda L. Belleville, is adjunct professor of New Testament at Grand Rapids Theological Seminary, pg. 258-267, 2015.

Si bien parece una muy buena opción, sus elecciones sobre la estructura, son discutibles y pueden tener cierta incidencia en la conclusión final (ver: Lifting the Veil: 2 Corinthians 3:7-18 in Light of Jewish Homiletic and Commentary Traditions, Michael Cover, pg. 83, 2015), sea que esto nos convenza o no, vale la pena, sin duda, tener siempre en mente, múltiples posibilidades, a continuación, dejo una buena lista de interpretaciones actuales desde el punto de vista exegético del pasaje, las cuales, valen la pena tomarse en cuenta:

Maestro de los pueblos: Una teología de Pablo, el apóstol, Dr. Jordi Sánchez Bosch, fue profesor emérito de Nuevo Testamento en la Facultad de Teología de Cataluña y traductor de diversas versiones de la Biblia en Catalán, pg. 85-86, 2007

Gran diccionario de la Biblia, Xabier Pikaza, fue profesor titular de Teología Dogmática en la Universidad Pontificia de Salamanca, 2015

" δ κριος τ πνεμ στιν no debe entenderse como una identificación exhaustiva uno a uno que equipare al Señor (Dios en su plenitud trinitaria) con el Espíritu (la tercera persona de la Trinidad), sino más bien como una forma de decir que bajo el nuevo pacto las personas experimentan/se relacionan con el Señor/Yahvé como el Espíritu Santo. Cf. Harris 312. Contra Barnett 202: "Dado que 'el Señor' hacia quien uno 'se vuelve' es 'el Señor Jesucristo', debe significar que 'el Espíritu del Señor' es su 'Espíritu', que a su vez debe ser identificado con 'el Espíritu del Dios viviente' mencionado anteriormente en el capítulo (versículo 3). El Espíritu de Cristo es el Espíritu de Dios (ver Rom 8:9, 10)". Cf. Z §169: "En el texto muy debatido de 2 Corintios 3:17: δ Κριος τ πνεμ στιν, parece por el contexto que Κριος significa Dios, porque el versículo 17 explica (δέ, cf. 467) el versículo 16, donde se cita la LXX sobre la 'conversión (de los judíos) al Señor (πρς Κύριον)'". Ο δ τ πνεμα κυρου, λευθερα. Esta afirmación debe entenderse dentro del contexto general del capítulo 3, donde el nuevo pacto del Espíritu se contrasta con el antiguo pacto de la ley. Bajo el nuevo pacto, donde el Espíritu es la fuerza operativa, hay libertad. Bajo el antiguo pacto, donde la ley reina, hay servidumbre." (2 Corinthians Exegetical Guide to the Greek New Testament, Colin G. Kruse is senior lecturer of New Testament at Melbourne School of Theology, Australia, 2018)

“En el versículo 16, Pablo pasa a lo positivo. El "velo" es quitado cuando los oyentes de la palabra de Dios se vuelven hacia el Señor. Esto (versículo 17) es obra del Espíritu Santo. Guthrie comenta: "La remoción del velo por parte de Moisés en presencia del Señor se convierte en la imagen fundamental para describir la esencia del evangelio del nuevo pacto". Pablo se dirige hacia la sección en la que dice que vemos la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo (4:4-6). Por lo tanto, 3:17 afirma: "El Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, hay libertad". La libertad (eleutheria en griego) significa especialmente una relación abierta con Dios, cuando se ha quitado el velo. La frase de Pablo "El Señor es el Espíritu" no debe interpretarse como que Cristo y el Espíritu Santo son idénticos. La mayoría de los escritores siguen a George Hendry y Vincent Taylor al considerar que "es" es un "es" exegético, es decir, equivalente a "denota". Hendry argumenta que Pablo se refiere al significado de Éxodo 34:34, donde Moisés quita el velo al hablar con "el Señor". Vincent Taylor afirma que significa: "Ahora, kyrios [Señor] en el pasaje que acabo de citar denota al Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, hay libertad". Thrall ofrece tres principales interpretaciones con variantes.” (2 Corinthians: A Short Exegetical and Pastoral Commentary, Anthony C. Thiselton, is Emeritus Professor of Christian Theology, University of Nottingham, and Research Professor of Christian Theology, University of Chester. 2019)

“A modo de explicación, Pablo ofrece un comentario interpretativo, y el Señor es el Espíritu (3:17). En relación a este pasaje, Crisóstomo escribió: "No dijo 'el Señor es un Espíritu', sino 'el Espíritu es el Señor'" (Homilía sobre 2 Corintios 7.5). Otros padres de la iglesia concuerdan con Crisóstomo al tomar el pasaje como una afirmación de que el Espíritu es divino, pero ese no es el punto de Pablo. Más bien, parece que Pablo está afirmando una equivalencia dinámica entre Cristo y el Espíritu. Es mediante el Espíritu que Cristo actúa en la era presente de la salvación. Con esta referencia, vuelve al enfoque pneumatológico que caracteriza su escritura sobre el nuevo pacto (véanse los versículos 3, 6, 8, 18).” (Second Corinthians, Paideia: Commentaries on the New Testament, Raymond F. Collins, visiting scholar in the Department of Religious Studies at Brown University, also was Dean of the School of Religious Studies (1993-96) and Professor of New Testament at the Catholic University of America, 2013)

“En este versículo, Pablo escribe: "El Señor es el Espíritu". Aunque esto ha llevado a algunos a identificar a Cristo y al Espíritu, y aunque algunos escritores patrísticos entendieron el texto como que el Espíritu es el Señor y, por lo tanto, divino, Pablo parece estar haciendo un comentario similar a un pesher (como lo hace en Rom 10:6-8) para explicar quién es ho kyrios en el texto de Éxodo. Si es así, entonces el texto se puede ampliar de esta manera: "Ahora, en este pasaje de Éxodo al que acabo de aludir, ho kyrios representa al Espíritu del nuevo pacto del cual he estado hablando". Así, Pablo no está identificando a Cristo y al Espíritu, ni está tratando de mostrar que el Espíritu es Dios. Más bien, está continuando el enfoque teológico y pneumatológico que ha caracterizado este capítulo desde su comienzo: el Señor es el Espíritu; es decir, el Señor es el Espíritu de Dios que da energía al ministerio de Pablo en el nuevo pacto. En consecuencia, el texto de Éxodo significa que cada vez que alguien se vuelva al Espíritu, el velo es levantado.” (II Corinthians A Commentary, The New Testament Library, Frank J. Matera was emeritus professor of New Testament at The Catholic University of America, 2013)

"Este versículo es un paréntesis, y se ha llegado a un consenso emergente de que es el pesher o comentario interpretativo de Pablo sobre el versículo 16. El texto allí hablaba de Moisés volviéndose al Señor (= Yahvé). El procedimiento de actualización en el método exegético de Pablo consiste en referir a κύριος, "el Señor", entre comillas (con un artículo anafórico, N. Turner, Grammatical Insights into the New Testament [Edimburgo: T. & T. Clark, 1965] 126 f.), al Espíritu (τ πνεμα), tratando el copulativo σιν como el significado exegético, "representa". "El Señor" en el pasaje citado significa [para nosotros] el Espíritu (ver Dunn, "2 Corinthians III. 17", en contra de Hermann, Kyrios und Pneuma, 39 ff, con una modificación en Moule, "2 Cor 3:18b", 231, 232). Se registraría un golpe final contra los oponentes de Pablo y su tipología de Moisés si pudiéramos aceptar la interpretación novedosa de Hickling (394, n. 3). Él ve el texto del Éxodo reinterpretado para significar que cuando Moisés ascendió a la montaña, se encontró con el Espíritu, la fuente de la libertad. Pero la mente de Moisés fue arquetípicamente "endurecida" y descendió con las Diez Palabras de una religión legalista. Así que Moisés fue el primero en sufrir πώρωσις, "endurecimiento", e Israel simplemente siguió su (mal) ejemplo. Pero esto suena a una exégesis forzada.

«El Espíritu» generalmente se entiende como el Espíritu Santo, pero se trata más bien de su acción dinámica que de la persona del Espíritu lo que está en vista (1 Corintios 15:45; así lo afirma Barrett, 123; Collange, 109; Hermann, 17-58). Sin embargo, el papel del Espíritu como revelador del conocimiento de Dios ha sido defendido poderosamente por Chevallier en Esprit de Dieu, 93-97, y su forma de vincular el versículo 17 con el versículo 18 es sugerente. Los intérpretes judíos de la historia del Éxodo interpretaron que Moisés entró para tener comunión con Dios; pero como aún tienen velo, se les niega ese acceso, a diferencia de su líder. Cuando buscamos "al Señor" a través del Espíritu, es el Espíritu del Señor el que nos concede acceso a Dios, concluyó Pablo." (Word Biblical Commentary : 2 Corinthians, Martin, R. P. was professor of New Testament in the faculty of Fuller Theological Seminary in Pasadena, California and  professor associate in biblical studies at the University of Sheffield, 2002)

“El Señor no solo habla a los seres humanos, sino que también habla con ellos. Al identificar al Señor como Espíritu, Pablo interpreta el relato del Éxodo, que explica que el rostro de Moisés resplandecía porque había hablado con Dios en el Sinaí (Éxodo 34:29), y que Moisés entraba en la tienda de reunión para hablar con el Señor (Éxodo 34:34). De hecho, según el libro de Números, es la comunicación directa y verbal, "de boca a boca", entre el Señor y Moisés lo que lo distingue de todos los demás profetas (Números 12:8; cf. Éxodo 33:11). Los relatos de los notables intercambios verbales de Moisés con el Señor, que a menudo se centran en la intercesión por Israel pero también incluyen quejas y peticiones, hacen audible lo que de otra manera ocurrió en secreto. Aquellos que pertenecen a Cristo han entrado en la misma relación con el Señor. El deseo de Moisés de que el Señor ponga su Espíritu sobre todo el pueblo de Dios se ha cumplido en Cristo (Números 11:29). Por lo tanto, estamos llamados a una relación comunicativa con Dios en la que escuchamos la voz de Dios a través de la palabra apostólica que nos abre las Escrituras. Luego respondemos a Dios en petición, acción de gracias, lamento y alabanza, tal como Pablo exhorta a los corintios a hacerlo.” (The Second Letter to the Corinthians, Mark A. Seifrid is Ernest and Mildred Hogan Professor of New Testament at The Southern Baptist Theological Seminary pg. 175, 176, 2014)