sábado, 25 de julio de 2020

TEORODO DE MESOPUESTIA Y JUAN 20:28

TEORODO DE MESOPUESTIA Y JUAN 20:28

¿Quién fue Teodoro?

“se destaca como una figura influyente bien situada para observar y contribuir a la cristianización del Imperio Romano durante los siglos cuarto y principios del quinto. Nació en una familia acomodada en la ciudad de Antioquía (Antakya, en el sur de Turquía) alrededor del año 350 dc. Fue educado, junto con su contemporáneo más conocido Juan Crisóstomo, en la famosa escuela de retórica antioquena del Líbano. Teodoro luego persiguió una vida ascética junto con el estudio teológico y bíblico fuera de Antioquía bajo Diodoro (d. Ca. 390), más tarde obispo de Tarso. Teodoro sirvió como sacerdote en Antioquía desde 383 hasta que fue ordenado obispo de Mesopuestia en Cilicia (Yakapınar moderno en el sur de Turquía) en 392. Teodoro sirvió como obispo de Mesopuestia hasta su muerte en 428… También escribió varios trabajos defendiendo la teología de los concilios de Nicea (325) y Constantinopla (381) contra el llamado oponente "arriano"”
https://chs.harvard.edu/CHS/article/display/5817.1-theodore%E2%80%99s-life-education-and-ministry

El comentario a continuación está citado de C4T 15 (VT 16) From the Commentary on John14,
The Case Against Diodore and Theodore Texts and their Contexts, John Behr, Pg. 372, 2011:


No existe traducción alguna a nuestro idioma de esta cita, y tampoco encontré alguna en inglés, por lo tanto, la siguiente es una traducción propia del comentario, la cual está corroborada por los comentarios académicos que le siguen:

Tomás expresó lo que habían anticipado: "señor mío y Dios mío", dice, no se refiere al señor y Dios (porque la resurrección es la evidencia que Dios le enseñó el poder de levantarlo nuevamente), sino como un milagro de Dios hecho en su favor.


The Works of Nathaniel Lardner Vol 4, Nathaniel Lardner fue un teólogo inglés, pg. 401, 402, 1838.

““Mi Señor y mi Dios,” [Juan xx. 28.] el no llama a Cristo Señor y Dios: pero asombrado por el gran milagro de su resurrección, y la evidencia completa de ello, que se le había brindado, alabó a Dios, quien había resucitado a Cristo de la muerte. Tampoco el ser resucitado de entre los muertos es una prueba de deidad.” (Traducción propia a nuestro idioma)

Οὗτος δὲ καὶ τὴν ὁμολογίαν Θωμᾶ τὴν ἐπὶ τῇ ψηλαφήσει τῶν χειρῶν καὶ τῆς πλευρᾶς τοῦ κυρίου μετὰ τὴν ἀνάστασιν τό «ὁ κύριός μου καὶ ὁ θεός μου», εἶπε μὴ εἰρῆσθαι περὶ τοῦ Χριστοῦ παρὰ τοῦ Θωμᾶ (οὐδὲ γὰρ αὐτὸν εἶναι λέγει τὸν Χριστὸν θεόν), ἀλλ’ ἐπὶ τῷ παραδόξῳ τῆς ἀναστάσεως ἐκπλαγέντα τὸν Θωμᾶν ὑμνῆσαι τὸν θεὸν τὸν ἐγείραντα τὸν Χριστόν.

"Similarly, that the confession of Thomas, on touching the hands and the side of the Lord after the resurrection, “My Lord and my God,” was not spoken concerning Christ by Thomas (and neither he says that Christ is god), but that, astonished at the miracle of the resurrection, Thomas praised God who raised Christ." 


“There is no other passage in which the word theos is incontrovertibly applied to the Son: even Thomas’s exclamation “My Lord and my God” (John 20.28) is understood by a minority of readers as a prayer of thanksgiving rather than an apostrophe to the resurrected Jesus.”
(An International Journal for Philosophy of Religion and Philosophical Theology, 2020 TheoLogica, Mark Edwards es Profesor de Patrística y Tutor de Teología en la Universidad de Oxford, pg. 3, 2020)

“No hay otro pasaje en el cual la palabra theos sea incontroversialmente aplicada al Hijo: incluso la exclamación de Tomás “Mi Señor y mi Dios” (Juan 20.28) es comprendida por una minoría de lectores como una oración de gracias en vez de una apóstrofe* al Jesús resucitado.” (Traducción propia a nuestro idioma)

*Una apóstrofe en retórica se da cuando el lenguaje es súbitamente dirigido a otra persona presente o ausente la cual es diferente a la cual se dirigía la intención del orador a un principio.

Curiosamente, para el criterio actual de la mayoría de comentaristas, este pasaje es una obvia referencia a Cristo, en contraste, para aquellos que incluso conocían mejor que nosotros el idioma, lo empleaban en su vida diaria, e incluso tenían un sistema teológico muy parecido al de estos comentaristas, dicha referencia, no era obvia como la mayoría cree.

¿Coincide esto con el resto del evangelio de Juan?

"The overwhelming evidence is that God in John is the Father... The fact that 1:1 and 1:18 are the only two occurrences for which there might not be a direct allusion is almost certainly for rethorical purposes." (John, Exegetical Commentary on the New Testament, Edward W. Klink is Associate Professor of New Testament at Talbot School of Theology, pg. 425, 2016)

"La evidencia abrumadora es que Dios en Juan es el Padre... El hecho de que 1: 1 y 1:18 son las dos únicas ocurrencias que probablemente no sean una alusión directa es muy probablemente para fines retóricos." (Traducción propia a nuestro idioma)

“La última instancia ocurre en la respuesta de Tomás al encontrarse con Jesús resucitado. Jesús anima a Tomás a cambiar de incrédulo a creyente, y el ‘Señor mío y Dios mío’ de Tomás (20.28) es su expresión de fe (ver 20.29). Naturalmente, la interpretación de las palabras de Tomás fue debatida acaloradamente por los teólogos de la iglesia primitiva que querían usarla en apoyo de sus propias definiciones cristológicas. Aquellos que entendieron que 'mi Señor' se refería a Jesús y que 'mi Dios' se refería a Dios fueron sospechosos de herejía cristológica en el siglo V EC. Muchos comentaristas modernos también han rechazado esa interpretación y, en cambio, entienden la confesión como una afirmación de que Jesús es Señor y Dios. Al hacerlo, se ven obligados a interpretar 'Dios' como una referencia a λόγος. Pero es perfectamente apropiado que Tomás responda a la resurrección de Jesús con una confesión de fe tanto en Jesús como su Señor como en Dios que envió y resucitó a Jesús. Interpretar la confesión de esta manera en realidad tiene mucho más sentido en el contexto del Cuarto Evangelio. En 14.1 se fomenta la fe tanto en Dios como en Jesús, en un contexto en el que se destaca particularmente a Tomás. Además, en ninguna otra parte del Evangelio se llama Dios a Jesús. Más bien, se le llama hijo de Dios, y esta es la confesión que el Evangelio insta a sus lectores a hacer al final del cap. 20: "Estas cosas están escritas para que creas o sigas creyendo que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, si sigues creyendo, tengas vida en su nombre" (20,31). Si entendemos la confesión de Tomás como una afirmación de que Jesús es Dios, esta confesión en 20.31 se convierte en un anticlímax. Además, si el Evangelio realmente enseña que Jesús es Dios en 20.28, ¿por qué no hace esa afirmación en el Prólogo o en 10.35 o en 20.31, donde podría haber sido colocado más apropiadamente? Por otro lado, si entendemos la confesión de Tomás como una expresión de fe tanto en el mesianismo de Jesús como en el Dios cuyo agente es, encaja perfectamente con el Prólogo, con 10.35 y con todas las demás referencias a Jesús como hijo de Dios, y no nos obliga a leer 20.31 como anticlímax.” (Rhetoric and Reference in the Fourth Gospel, Journal for the Study of the New Testament, Supplement Series 69, Margaret Davies was formerly Senior Lecturer in Biblical Studies at the University of Sheffield, pg. 125, 126, pg. 1992)

Por otro lado, algunos intentan justificarse tratando de leer este pasaje haciendo referencia a Juan 1:1c. Algo que sin duda nos llevaría a sustentar esta conclusión es alguna referencia distintiva o la  característica particular de el prólogo, citar de manera específica a la Palabra/Verbo/Logos en 20:28, pero dicha referencia no existe (si buscamos por ejemplo en NA27 o 28 una referencia cruzada de 20:28 a 1:1, no la hallaremos). Mas aún si consideramos el theos de 1:1c, notaremos que presenta un sentido cualitativo, este no es el caso para 20:28, tendría mas sentido proponer una referencia entre el 'Dios' de 20:28 y el de 1:1b, en este caso, ambos sí tienen el mismo sentido, y estadísticamente tendríamos un caso sumamente probable para sustentarlo ya que en general los usos no cualitativos ni compuestos de theos en singular, se emplean con el Padre en el evangelio de Juan (solo existe una excepción la cual podría considerarse ambigua dependiendo de su interpretación) sumando a esto, el que Juan 14:6-13 podría emplearse explicar que Dios en 20:28 se refiere al Padre. Por otro lado, si descartamos la opción de tomar 20:28 como una apóstrofe al Padre, y lo tomamos en otro sentido con referencia a Cristo, estaríamos contradiciendo lo planteado en 1:1b y c, ya que estaríamos expresando de Cristo aquello que Juan quería evitar decir del Logos con su construcción gramatical y su contexto. En general, no hay nada ni en la gramática ni en el contexto del pasaje que nos sugiera tomar el pasaje aludiendo que Jesús es una segunda persona de una deidad trina.

Según Jesús ¿A quién vio Tomás?

"Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste..." (Juan 20:29 RV-1960) 

Aquellos que insisten en leer 20:28 respecto al prólogo del evangelio, deben tener esto en cuenta, independientemente de a quién se dirigió Tomás, este pasaje nos dice claramente que Tomás vio a Jesús, y esto es un gran problema para aquellos que optan por interpretar 28 como dirigido a Jesús. Ya que para Juan, y para los judíos en general, ningún hombre ha visto a Dios:

"Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá." (Éxodo 33:20)
"A Dios nadie le vio jamás..." (Juan 1:18 RV-1960)


Es problemático asumir que Tomás conocía la información que se encuentra en el prólogo, o, al menos, es algo imposible de comprobar, ya que esta es una característica única respecto a las otras escrituras que componen el NT, y que para tiempos del relato, aún no existían ¿Cuando exactamente tuvo Juan la revelación del prologo? (en general se cree que el prólogo fue escrito posteriormente al cuerpo del evangelio, lo cual explica la poca o nula conexión entre estos). Pero el siguiente argumento puede emplearse independientemente de esto, puesto que 1:18 es una referencia a Éxodo 33:18, 20 (buscar en cualquier biblia con referencias cruzadas, o como en mi caso en las de NA28, siendo que estas están revisadas desde un punto de vista crítico), siendo este pasaje y la idea que expresa, algo de conocimiento general para un judío, como podría ser Tomás. Pero en caso de que pese a los problemas optemos por asumir que este conocía la información del prólogo, debemos tomar en cuenta, que Juan expresa este pasaje en sentido temporal, al igual que toda la unidad, desde el v.14 hasta el v.18, donde tenemos un relato histórico (ej. en 17 la ley no fue dada mediante Moisés en un sentido poético, sino literal). Si Jesús fuese el mismo Dios del cual nos habla Juan en dicho pasaje del prólogo, tendríamos una clara contradicción con dicha afirmación, Dios es espíritu no es visible por el hombre, por lo tanto, Jesucristo, que si era visible para el hombre, no puede ser este mismo Dios, al menos, no en el sentido mas alto del concepto de la deidad que posee Juan. Esto no es un problema si se trata simplemente de una exclamación producto de la situación impactante que vivió Tomás.

¿Nominativo por vocativo?

Ya para los tiempos del NT esta práctica se vuelve mas común, o se "intensifica" como dice en la gramática de la Dra. Inmaculada Delgado, sin embargo algunos toman esto como si automáticamente debiésemos aplicar esto en todos los casos, debemos tomar en cuenta lo siguiente sobre el vocativo:

"Greek originally used a separate case to indicate this function of a substantive, but by the time of the NT this form was being replaced by the nominative case in Koine Greek... But in second declension masculine and feminine singular nouns, the vocative ending is an epsilon. For example, the vocative form of κύριός ("lord") is κύριε..." (An Introduction to Biblical Greek Grammar: Elementary Syntax and Linguistics, Dana M. Harris, 2020)

En tiempos del NT, e incluso, un poco después, este estándar estaba siendo reemplazada como dice Harris, y no se puede dar por hecho que se aplique automáticamente en todos los casos, hay evidencia de este hecho, por ejemplo, podemos encontrar el vocativo θεε no solo en el evangelio de Mateo, sino en Josefo, la traducción de Aquila de la LXX o incluso mas tarde en el siglo II en los Hechos de Pablo y Tecla. Ni Delgado, ni Harris ni ninguna otra gramática del idioma griego nos proveen una metodología para identificar en que casos se debe dar por hecho esta convención y en que casos no, depende del intérprete decidir cuando seguirla o no, en consecuencia, en general, la única manera segura de concluir que nos encontramos con un vocativo, es emplear el vocativo mismo o encontrar algo claro en el contexto que nos asegure que se trata de este, lo cual, no encontramos en 20:28. Tratar de elaborar un argumento en base a la gramática de Juan para sustentar esta convención tampoco nos da ninguna garantía, puesto que en 20:28, no estamos hablando de las convenciones gramaticales que Juan sigue, aquí, hablamos de las palabras de Tomás. Y lógicamente, si encontramos un nominativo, lo más probable es que este funcione como tal. Por otro lado, el escenario en 20:28, no es comparable por ejemplo al de Juan 13:13, puesto que la ambiguedad en el pasaje es mucho menor, ya que no es considerable como un caso de exclamación, y la identificación del referente en la misma oración no solamente es dependiente de με sino que es confirmada por ειμι γαρ. Por supuesto. Incluso, si decidimos tomar el verbo autos como suficiente y decisivo para que la frase vaya dirigida hacia Jesús, las palabras que le siguen son otro tema, y el trasfondo de este, es debatible, ya uno puede asumir que la referencia a este como Dios se realiza en el sentido funcional, en el sentido de agencia, o dar otras explicaciones, ya que de manera semejante en Mateo 16:23, Jesús se dirige claramente a Pedro como Satanás, donde la gramática, es incluso mas específica que en este caso; pero si no vamos a tomar dicho caso para enseñar que Pedro es Satanás, ¿Por que sí deberíamos enseñar que en este caso, necesariamente Jesús es Dios? Este pasaje podría entenderse de manera similar al citado. Un enlace de interés:  https://www.patheos.com/blogs/kermitzarleyblog/2013/11/thomas-said-to-christ-my-lord-and-my-god-he-meant-gods-in-christ-to-which-we-should-nod/

"Saying “My Lord and my God” to the Son would in concordance with 14:6 amount to addressing the Father through the Son.86 Thus, Thomas was honoring the Father by honoring the Son as the sole person who makes the Father both known and accessible (cf. 1:18; 5:23). Rather than being the first to address Jesus as God, Thomas may here be remembered as the first disciple who put Jesus’ role as sole mediator – as the unique interface between man and God – to good use. Thomas already believed, as did Jesus, that the Father was his God. He now finally showed faith also in Jesus (14:1) by recognizing him as the necessary and only intermediary.
This tentative explanation is not meant to resolve the difficulties of John 20:28, but serves to illustrate that the interpretation of the Gospel of John is a dynamic process in which final answers are hard to find. If it weren’t for 20:17 and 20:30–31, Thomas’ address in 20:28 would indeed suggest that Jesus is to be identified as God. In its given context, however, no such clear-cut conclusion is justified. Whether 20:28 is relevant to the understanding of 1:1 and 1:18 is little more than undecided." (Horizons in Biblical Theology 44, Brill, Alexander Smarius is teacher of Greek, Latin and classical culture, pg. 164-165, 2022)

Conclusión

Tal como muchas personas reaccionan cuando ven algo que los asusta o emocionan, estas expresan frases que no necesariamente van dirigidas a un individuo presente en ese momento y lugar. Podemos aprender de el comentario de Teodoro, que no era para nada extraño, incluso para aquellos que luchaban contra los arianos en el siglo IV, interpretar la expresión que declara Tomás en Juan 20:28 como una apóstrofe, una frase de reacción emocional dirigida a Dios mas bien que a Cristo, producto  de lo que este experimentó. Este es un caso muy semejante a la reacción que se puede apreciar hoy en día cuando personas cristianas reaccionan emocionalmente con alguna frase semejante a ¡Dios mío! cuando experimentan algún evento estremecedor o impactante en medio de una situación cotidiana.

Sin duda para este caso, Teodoro optó por una interpretación menos forzada y problemática que sus contemporáneos, al entender este caso como un nominativo de exclamación, ya que este caso, le evitaba el tener que dar explicaciones complejas y difíciles de comprobar sobre gramática y teología. Y para aquellos que optan por entender el nominativo por vocativo, teniendo en cuenta que "Una expresión en vocativo es una expresión utilizada para dirigirse directamente a alguien o algo, incluyendo en la frase la identidad de la persona a la que uno se dirige."), se nos presentaría un caso de identidad la cual deja de lado que Jesús sea solo una segunda persona de la deidad trina, sino la totalidad de la deidad contrario a lo que Juan quería evitar decir en su prólogo en 1:1c.

domingo, 5 de julio de 2020

EXEGESIS: MIQUEAS 5:2 ¿eternidad o antigüedad?


EXEGESIS: MIQUEAS 5:2 ¿eternidad o antigüedad?

“… y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.” (RV-1960)
"y cuyos orígenes son de antigüedad, desde los días de antaño." (Biblia de Jerusalén)
su origen se remonta a tiempos antiguos, a los días de mucho tiempo atrás.” (Trad. Del Nuevo Mundo 2020)

Como apreciamos, en diferentes traducciones tenemos diferentes puntos de vista sobre la traducción de la parte final de este versículo, mientras algunas hace referencia a la “eternidad” (eliminando toda idea de una categoría temporal) podemos citar las revisiones de la Valera, la Biblia Latinoamericana o la Nueva Traducción Viviente; otras hacen referencia a un estado de tiempo indefinido pero dentro del tiempo, en categorías temporales, podemos mencionar curiosamente la contraparte de algunas de las traducciones mencionadas, como la Biblia del OSO de Cipriano de Reina, que lo traduce como “desde los días del siglo”, o la New Living Translation, que es la versión en inglés de la NTV que lo traduce como “whose origins are from the distant past.” (cuyos orígenes son desde un pasado distante.) o podríamos mencionar también a la Nueva Versión Internacional que dice “orígenes se remontan hasta la antigüedad, hasta tiempos inmemoriales.”.
Comencemos con un comentario exegético y crítico, que ya tiene sus buenos años, pero proviene alguien que tiene las mejores credenciales para el caso, alguien experto en lenguas semíticas, quién fue profesor de Lenguaje del Antiguo Testamento en la Universidad de Chicago, fue parte del comité para la traducción de la revisión de la ASV (American Estándar Version) y fue presidente de la Sociedad Bíblica de Literatura y Exegesis, John Merlin Powis Smith, nos presenta el caso:
“Cuyos orígenes son de antaño, de tiempos antiguos] i. y. pertenecerá a una de las familias más antiguas, a saber. la Davídica; cf. Ez. 34:23 f., 37:24 f. Ho. 3: 5. La frase "de la antigüedad" (מימי עולם) es de alcance indefinido, pero sin duda tiene la intención de transmitir la impresión de una gran antigüedad; cf. A.m. 9:11, Mal. 3: 4” (A critical and exegetical commentary on Micah, Zephaniah, Nahum, Habakkuk, Obadiah and Joel, pg. 101-2, 1911).

J. Smith opta por entender el pasaje en un sentido temporal, el entiende este pasaje como mesiánico y con referencia a la línea de gobernantes de David, se sustenta en varios pasajes de Ezequiel y un contemporáneo de Miqueas que es Oseas. De la misma manera, para la frase en cuestión encuentra que existe un uso común entre estos contemporáneos los cuales la emplean, no en un sentido eterno debido al contexto sino a un tiempo largo y desconocido. Pero veamos otra posición diferente:


(El evangelio según Dios: El capítulo más notable del Antiguo Testamento, John MacArthur, cap. 4, 2018)

No hay que investigar mucho para encontrar en cualquier diccionario de hebreo antiguo que la palabra respectiva para olam tiene muchos significados y en consecuencia puede traducirse como eternidad, tiempo indefinido, antigüedad, etc. Desde ese punto de vista, todas estas traducciones son válidas. Por lo tanto, si deseamos discernir específicamente a que se refería Miqueas, se requiere un análisis más a fondo desde otros puntos de vista. Veamos que nos dicen otros académicos:

“La línea familiar de este gobernante se describe en dos frases en la RSV. Es "de antaño" y "de tiempos antiguos". La TEV (Good News Bible) junta estas dos frases y dice que la línea familiar se remonta a la antigüedad. Esto debe entenderse como una descripción de la familia de David. Para la época de Miqueas, ya había reyes de Judá durante unos 300 años, y todos ellos habían sido descendientes de David. (La traducción más antigua, "desde la eternidad" de la KJV, RV, es improbable en este contexto.) Miqueas, por lo tanto, implica que el gobernante ideal que había de venir también sería un miembro de la familia de David.”
(A translator's handbook on the book of Micah, David J. Clark, Norm Mundhenk, Translation Consultant of the United Bible Societies, pg. 207, 1982)

“El verso termina con "cuyos orígenes son de antaño, de tiempos antiguos". Las notas al pie de la NVI proporcionan esta interpretación alternativa: "cuyas salidas son de antaño, de días de la eternidad". Algunos, que prefieren la lectura alternativa (especialmente “desde los días de la eternidad”), han acusado que la traducción en el texto muestra descuido en el manejo de las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento y otras doctrinas. Por el contrario, eruditos igualmente competentes difieren en la interpretación contextual de ciertos pasajes bíblicos, y este es uno de ellos. Aquellos que prefieren la alternativa de la nota al pie de página la usan naturalmente para abogar por la existencia eterna del Mesías.Quienes prefieren la lectura principal creen que la expresión mîmê ˓ôlām se refiere a los antiguos "orígenes" del Mesías en la línea de David (como se indica en el pacto davídico de 2 Sam 7: 12-16) y en la tribu de Judá. (Génesis 49:10). El contexto inmediato parece favorecer la lectura principal: "Belén... de Judá, de ti [énfasis mío] vendrá por mí uno que será el gobernante de Israel". Dios no dice "de mí vendrá por ti ..." El énfasis está en los "orígenes" del futuro gobernante davídico en la ciudad davídica de Belén. McComiskey sostiene que en este pasaje "el profeta Miqueas enfatiza las raíces davídicas del gobernante venidero". Significativamente, Jesús se presenta en Mateo 1: 1 como "el hijo de David, el hijo de Abraham", sin duda, en parte, al presentarlo como el cumplidor de los pactos davídicos y abrahámicos. Ciertamente, la deidad y la eternidad del Mesías (el Hijo de Dios) todavía se enseñan claramente en otros pasajes, particularmente en el Nuevo Testamento (Juan 1: 1-3; 8:58; cf. Isa 9: 6, "Dios poderoso, Padre Eterno "). Es instructivo que una expresión hebrea equivalente a "de antaño" aquí (miqqedem) aparezca en 7:20 (mîmê qedem, "en días hace mucho tiempo"), y que sea casi idéntica a "de tiempos antiguos" aquí (mîmê ˓ ôlām) ocurre en 7:14 (kîmê ˓ôlām, "como en días pasados"). (La última frase también se usa en Amós 9:11 del tiempo de David.) En ambos casos, las frases están ancladas en la historia, 7:14 probablemente en la edad de oro de David y Salomón, y 7:20 en el período patriarcal. Este mismo sentido histórico es para mîmê ˓ôlām que es aplicado por los principales léxicos hebreos para su uso en Mic 5: 2: "tiempo antiguo, días de antaño", "días de antaño", "tiempos antiguos", "antigüedad remota". Por razones contextuales, numerosos comentaristas también prefieren esta categoría semántica para ˓ôlām aquí. Entonces, aunque es posible cualquier interpretación, el contexto parece favorecer el texto principal sobre la alternativa de la nota al pie de página.”
(The New American commentary, Vol. 20, Kenneth L. Barker, professor of Old Testament and Hebrew. In addition to writing several books, he was also one of the original translators of the New American Standard Bible and the New International Version of the Bible, Pg. 97-8, 1999)

“cuyo origen es de antaño desde la antigüedad.
De Belén saldría un nuevo gobernante (מוֹשל), uno que gobernaría con fuerza, cuyos orígenes eran de los "viejos tiempos" (קֶדֶם) y de los antiguos (עוֹלם) días. Los días antiguos podrían referirse al origen del nuevo gobernante en términos del primer Adán en el jardín del Edén. Edmond Jacob dice que la esperanza mesiánica tiene "raíces profundas que se remontan más allá de la institución de la realeza, aunque esta última le dio su orientación dominante. Dado que el regreso de la edad de oro formó parte del patrimonio más antiguo de Israel, es bastante natural suponer que también incluía la esperanza del regreso del hombre tal como existió al principio” (Teología del Antiguo Testamento [Nueva York: Harper, 1958] 327, 335). Si la imagen del hombre primitivo estaba o no en la mente de Miqueas, la idea de un nuevo David ciertamente lo era. Se habla de los días de David como בימי עוֹלם los días antiguos en Amós 9:11, por lo que ese lenguaje no estaría fuera de lugar en Miqueas.”
(Word Biblical Commentary: Micah-Malachi. Vol. 32, R. L. Smith fue Profesor de Hebreo y Antiguo Testamento en el Southwestern Baptist Theological Seminary, pg. 43, 2002)

Tanto los consultores de traducción de las Sociedades Bíblicas Unidas como Barker nos dan la idea de que actualmente hay un consenso en cuanto a la traducción de pasaje el cual tiende a una interpretación en categorías temporales, y junto a R. Smith, nuevamente encontramos en común la interpretación del linaje Davídico, dando más fundamento en el contexto inmediato del propio versículo. Barker nos da a entender que el único motive existente que hay para elegir el sentido de eternidad es con el propósito de sustentar la idea de la deidad de Jesús, y esto concuerda con el comentario de Macarthur, el cual irónicamente cita de la traducción de la Biblia en la cual Barker participó. Pero algo que debemos tomar en cuenta, es que aquellos que están de acuerdo con la posición de categorías temporales, son los que tienen las mejores credenciales para el caso, es decir, aquellos que enseñan lenguas semíticas o al menos el idioma hebreo y son profesores del antiguo testamento, que es algo de lo que Macarthur y la mayoría de los que toman su posición carece. ¿Pero qué hay del Nuevo Testamento, nos da algún indicio?
Finalmente, durante un análisis del pasaje respecto al evangelio de Mateo, Jenson nos dice:

“Los intérpretes cristianos posteriores percibieron indicios de la preexistencia de Cristo en la última parte de Mic 5: 2, pero esta es una interpretación inspirada en una cristología en desarrollo.”
(OBADIAH, JONAH, MICAH A Theological Commentary, Philip Peter Jenson Profesor de hebreo y del Antiguo Testamento en Ridley Hall en la Universidad de Cambridge, pg. 158, 2008)

(Joel, Obadiah, Micah, Daniel Epp-Tiessen, Emeritus Associate Professor of Bible, Shaftesbury Campus Chair, 2022)

(Micah, International Exegetical Commentary on the Old Testament, Dr. Burkard M. Zapff profesor de Antiguo Testamento en la Universidad Católica de Eichstätt-Ingolstad, 2022)

(MICAH, HISTORICAL COMMENTARY ON THE OLD TESTAMENT, Johannes C. de Moor Profesor Emérito en Lenguas Semíticas en Theological University Kampen, Netherlands, Amsterdam, pg. 249, 2020)

Como nos leímos, el nuevo testamento no sugiere ninguna interpretación fuera de lo temporal sobre este pasaje, y personalmente no encontré ninguna cita de la parte final del texto en cristianos antiguos post bíblicos como Tertuliano, Justino Martin, Clemente, etc. El único indicio que encuentro es el Targumen de Jonatán, el cual interpreta este texto hasta tiempos de la creación, pero no hasta la eternidad. Por lo tanto, creo que dicha interpretación es muy posterior, tal vez provenga de tiempos cercanos a los de Nicea.

CONCLUSION
Desde el punto de vista académico la posición mas fundamentada es aquella que presenta el texto en categorías temporales, debido a que en tiempos de Miqueas dicha frase era mayormente entendida en este contexto, y el contexto inmediato converge más como una referencia al linaje Davídico que a cualquier otra cosa, ¿Belén Éfrata existió fuera del tiempo?. Además, desde mi punto de vista parece existir un consenso a favor entre aquellos que tienen especializaciones en lenguas semíticas, hebreo y el AT sobre dicha interpretación.
NOTA: Todos los comentarios citados fueron traducidos personalmente al español con excepción de el de Macarthur.