Mostrando entradas con la etiqueta apologetica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta apologetica. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de abril de 2024

Revelación o Apocalipsis 5:13, ¿debe entenderse πᾶν (toda) como un absoluto?

 Revelación o Apocalipsis 5:13, ¿debe entenderse πᾶν (toda) como un absoluto?

El término pan πᾶν por sí mismo puede indicar o no, un sentido absoluto. En general, este término puede expresar la idea de unidad, integridad, totalidad, etc. El contexto es lo único que puede ayudarnos a determinar con que caso nos encontramos. Hagamos a continuación un breve análisis teniendo en cuenta la estructura de la unidad en la NTV:

En esta unidad, encontramos al narrador haciendo la presentación de los personajes (a los cuales llamaremos grupo 1), los cuales a su vez expresan un discurso siendo en este caso particularmente una canción sobre otro grupo de personajes (el que está sentado en el trono y el cordero, a los cuales llamaremos grupo 2). Tomemos una estructura similar a la del pasaje pero, para realizar una prueba, sustituiremos el término criatura por otro:

Y entonces oí a toda persona en el cielo, en la tierra, debajo de la tierra y en el mar que cantaban:

«Bendición y honor y gloria y poder
    le pertenecen a aquel que está sentado en el trono
    y al Cordero por siempre y para siempre».

En este caso, la estructura es la misma, el contexto, es el mismo, pero notemos como sería natural para el lector, tomar como excepciones para el grupo 1 respecto a la expresión “toda”, a aquellos que estén incluidos en el discurso o particularmente en la canción del contexto, el grupo 2, es decir, al que está sentado en el trono y al cordero, pese a que estos son personas. Este simple ejercicio nos muestra que, con la misma estructura, no necesariamente, tenemos que tomar pan como absoluto. Y no hay nada de extraño respecto al lenguaje bíblico o al idioma original en este caso. Algunos ejemplos semejantes con pan o sus otras formas, como pas o pantos, podemos encontrarlos en la Septuaginta o en textos en griego en general:

*2 Timoteo 1:15 “Como tú sabes, todos los de la provincia de Asia me abandonaron, incluso Figelo y Hermógenes.” Onesíforo y su casa, que también pertenecían a la provincia de Asia, no estaban incluidos en el grupo que menciona Pablo en v.15, el sentido de todos, no era absoluto en este caso.

*Genesis 26:11 “Entonces Abimélec le dio a todo el pueblo una orden.” Abimélec era parte del pueblo, todo no era un absoluto.

*Éxodo 16:16 “Así que Moisés y Aarón les dijeron a todos los israelitas…” Aarón era Israelita, todos no era un absoluto.

*Josué 9:19 “Ante esto, todos los jefes le dijeron a todo el pueblo…” Los jefes eran parte del pueblo, todos no era un absoluto.

*1 Crónicas 29:20 “Después, David le dijo a toda la asamblea: «¡Alaben al Señor su Dios!»…” David era parte de toda la asamblea, toda, no era un absoluto.

Después de todo, hasta donde se, este pasaje no fue empleado en la larga historia de las controversias cristológicas incluso en una época posterior a los famosos sínodos de siglo cuarto en adelante, con el propósito enseñar que el cordero, no era alguien creado. Difícilmente el lector promedio llegará a esa conclusión en la lectura de este pasaje.

La conclusión a que lleguemos, dependerá de que es lo que quiere presuponer el exegeta respecto al sentido de pan, existen diferentes posibilidades, en general, pan, como sus variantes, son expresiones  ambiguas al menos que exista un contexto explícito. 

domingo, 17 de marzo de 2024

¿COMO ENTENDIAN LOS ARRIANOS JUAN 1.1c?

 

¿COMO ENTENDIAN LOS ARRIANOS JUAN 1.1c?

Lastimosamente, hoy en día no sobrevive ninguna copia del texto teológico conocido como la Thalia, obra la cual fue producida por Ario en algún momento en el siglo 4 EC. Esta es una limitante al momento de estudiar y tratar de comprender cuales fueron los puntos de vista y opiniones de este personaje respecto a temas teológicos. Esto nos lleva a tener que emplear como último recurso una metodología que difícilmente se puede considerar como objetiva, la cual implica tomar los testimonios de sus enemigos para poder determinar sus creencias. Sin embargo, dado que es toda la información con que contamos, al menos podremos tener una idea muy general sobre ciertos temas.

El comentario más antiguo que nos presenta como entendía Ario y sus principales simpatizantes el pasaje de Juan 1:1 lo podemos encontrar en la obra de Agustín de Hipona, De doctrina christiana, Liber Tertius II.2.5 (dependiendo del estándar de divisiones), donde encontramos que los Arrianos tomaban el término theos de 1.1c como definido, y se valían de una puntuación específica para indicar que el Dios de 1.1c, era el mismo Dios de 1.1b, es decir el Padre, evitando tomar el referente dirigido a la Palabra/Verbo:

"... el verbum erat apud deum, et deus erat, hoc erat in principio apud deum"

“… y la Palabra estaba con Dios, y era/estaba Dios, esta (Palabra) estaba en el principio con Dios”


(Augustine’s Commentary on Galatians, Introduction, Text, Translation, and Notes, Eric Plumer is Associate Professor of Theology at University of Scranton, Pennsylvania, Estados Unidos, 2006)

 

Esta interpretación de Juan 1:1, se distancia por mucho de aquellos que toman el pasaje en sentido cualitativo, indefinido, o aquellos que combinan ambas posiciones, siendo estas representadas, por diversos académicos Católicos y Protestantes, como también por los Testigos de Jehová, teniendo estos últimos más en común con las interpretaciones de Justino Mártir, Orígenes de Alejandria o los traductores del evangelio de Juan al Copto Sahídico respecto al pasaje. En general, la interpretación Arriana, hoy en día, solo parece tener alguna similitud con aquellos que optan por tomar el theos en 1.1c como definido.

Para un análisis exegético de Juan 1:1:

https://labibliaysumensaje.blogspot.com/2011/12/exegesis-juan-11.html


jueves, 4 de enero de 2024

MATEO 10:28 ¿En qué sentido se destruye el alma?

 

MATEO 10:28 ¿En qué sentido se destruye el alma?

“Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.” (RV-1960)

“No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma.[a] Teman más bien al que puede destruir alma y cuerpo en el infierno.” (NVI)

«Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. (Biblia de Jerusalén)

“Y no teman a los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma.o Más bien, teman al que puede destruir tanto el alma como el cuerpo en la Gehena.”(TNM-2019 versión de estudio)

El término griego απολεσαι que suele traducirse destruir en la mayoría de las traducciones puede adquirir diferentes sentidos, los cuales podemos encontrar en cualquier diccionario de griego como el de asesinar, arruinar o llevar a la ruina, causar daño severo, incapacitar, etc. De estas posibilidades, principalmente se derivan dos sentidos que llevan a dos posibles interpretaciones, una en el sentido de arruinar o torturar con la cual, se sustentaría la idea de un alma inmortal en base al pasaje, sugiriendo que aquellos que entran en esta condición sufrirán el tormento eterno, siendo su argumentación como apreciamos:

“Es interesante observar que la expresión «destruir», en Mateo 10:28, viene del griego «opolumi», que quiere decir: dar o entregar a miseria eterna. En 2 Tesalonicenses 1:9, la palabra «perdición» se traduce de un derivado de «olezros», que significa: «la pérdida de una vida de bendición después de la muerte; miseria futura» (Léxico Griego-Inglés, de Thayer).” (Respuestas bíblicas y doctrinales a los Testigos de Jehová, Eugenio Danyans de la Cinna, 2014)


(Biblical Theology of Life in the New Testament, Francois P. Viljoen, ‎Albert J. Coetsee, pg. 20, 2021)

 

La otra línea argumental que toma el término en cuestión con el sentido de asesinar, extinguir en el tiempo u otros semejantes parte del análisis gramatical, particularmente sintáctico del uso del término απολεσαι principalmente por parte del escritor del evangelio. Ya que la argumentación es bastante extensa trataré de reproducirla de manera resumida a continuación:

Primero debemos estar consientes que απολεσαι en Mateo 10:28 es un verbo activo, transitivo y personal, por lo tanto, tomaremos como evidencia los pasajes que cumplan con estas características en el evangelio de Mateo, los cuales son los siguientes 2:13; 10:39; 12:14; 16:25; 22:7; 27:20 donde 2:13 es exactamente el mismo verbo y en los otros casos tenemos variantes de este como ἀπολέσας que por supuesto tienen el mismo significado. ¿Que hay en común en todos estos usos? En todos estos casos, el verbo destruir, lleva el sentido de asesinar, matar, terminar con la vida, como apreciamos en 2:13 “… porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.” (RV-1960). La evidencia sugiere que el sentido mas probable que emplea Mateo para expresar la idea de destrucción en su evangelio es la de asesinar. En consecuencia, aplicando este sentido al pasaje, se concluye que, para Mateo, el alma puede morir o ser asesinada, no es inmortal.

Lectura sugerida: The Geography of Hell in the Teaching of Jesus, Kim Papaioannou, pg. 50-55, 2013

Mientras la línea argumental presentada en el principio del artículo se basa simplemente en la posibilidad de que un escritor cualquiera pueda optar por un significado entre muchos con el término respectivo, esta última presenta un argumento gramatical más robusto y probable, al analizar con rigor sintáctico la expresión de 10:28 por su propio redactor permitiendo que este mismo nos sugiera el sentido de lo que intenta expresarnos.

 

EXTRA: Sobre 2 Tesalonicenses 1:9 en relación al tema

“But can such irreversible extinction properly be called “eternal punishment,” such as Jesus speaks of in Matt 25:46? The question is legitimate and the answer is easy to find. Of the seventy occurrences of the adjective “eternal” in the NT, six times the word qualifies nouns signifying acts or processes rather than persons or things. The six “eternal” acts or events are salvation (Heb 5:9), judgment (6:2), redemption (9:12), sin (Mark 3:29), punishment (Matt 25:46), and destruction (2 Thess 1:9).

“In four of the six, “eternal” refers to the results or outcome of the action and not the action itself. “Eternal judgment” does not mean that the judging will last forever, but that its outcome will. “Eternal redemption” does not mean that the process goes on without end—for the redemptive work was done once and for all—but that its issue will have no end forever. “Eternal salvation” is the result; we do not look for an eternal act of “saving.” And the “eternal” sin is called that because its guilt will never be forgiven, not because the sinning continues throughout eternity. Given this regular usage of “eternal” to describe the results of an action or process, we suggest that it is perfectly proper to understand the two disputed usages in this same ordinary way. The “everlasting destruction” (2 Thess 1:9) of the wicked does not mean that Christ will be forever in the process of destroying them but that their destruction, once accomplished, will be forever. The wicked will never reappear. Paul’s phrase “eternal destruction” is in fact a clearer picture of Jesus’ generic term “eternal punishment” in Matt 25:46. This destruction is not accidental, nor is it self-inflicted. It is the penal outcome of God’s judgment. It is punishment, in this instance capital punishment. And, unlike even the capital punishment man may inflict, it is irreversible capital punishment. It is, truly, “everlasting” or “eternal” punishment, “everlasting destruction,” the second death from which there is no resurrection or return forever. It is the very fate we have met time and time again throughout the Bible. The wicked’s destruction will be just as long-lasting as the life of the saved. We give the dualism full weight, in keeping with the regular usage of the word “eternal” with nouns of action and in light of Jesus’ clear statement in Matt 25:46 placing “eternal life” and “eternal punishment” side by side. Never, ever after, in all eternity, will the wicked be.” (Rethinking Hell Readings in Evangelical Conditionalism, EDWARD W. FUDGE, 2014)







sábado, 13 de mayo de 2023

JUAN 10:30 ¿En qué sentido son uno el Padre y el Hijo?

 

JUAN 10:30 ¿En qué sentido son uno el Padre y el Hijo?

“Yo y el Padre uno somos.” (Jn. 10:30 R60)

“Yo y el Padre una cosa somos.” (Jn. 10:30 RVA)

Existen diferentes formas de entender este pasaje, comencemos analizando brevemente las 3 posiciones generales:

"La Biblia indica claramente que hay solamente un Padre (Malaquías 2:10; Ephesians 4:6). También enseña claramente que Jesús es el Padre (Isaías 9:6; Juan 10:30)." (La Unicidad de Dios, David K. Bernard, pg. 126, 2000)

Como apreciamos, algunos entienden este pasaje como si expresara la idea de que el Padre y el Hijo (Jesús), son la misma persona. En una traducción del pasaje a nuestro idioma como la de la RV-1960, y sin un contexto, esta interpretación es plausible, sin embargo, como admite el mismo Bernard en la p. 70 del mismo libro, este punto de vista, no es la única posibilidad:

“El modalismo obtiene su atractivo del deseo de recalcar con claridad que solo hay un Dios. Puede aducir respaldo no solo de pasajes que hablan de un solo Dios, sino también de pasajes como Jn 10:30 («El Padre y yo somos uno») y Jn 14:9 («El que me ha visto a mí, ha visto al Padre»). Sin embargo, el último pasaje puede simplemente significar que Jesús revela por completo el carácter de Dios Padre, y el pasaje anterior (Jn 10:30), en un contexto en el que Jesús afirma que realizará todo lo que el Padre le ha mandado que haga y salvará a todos los que el Padre le ha dado, parece sugerir que Jesús y el Padre son uno en propósito (aunque también pudiera implicar unidad de esencia).” (Teología Sistemática, SEGUNDA EDICIÓN, Wayne Grudem, cap. 14, 2021)

A diferencia de Bernard, Grudem no entiende el pasaje en referencia a la categoría de persona, sino en referencia un propósito como primera posibilidad, esta opción si tiene el respaldo del contexto, como analizaremos más tarde. Luego, menciona como otra posibilidad que sean uno en esencia, Danyans hace el planteamiento de esta posibilidad a continuación:

Respuestas bíblicas y doctrinales a los Testigos de Jehová, Eugenio Danyans de la Cinna, cap. 5, 2014

DESDE EL PUNTO DE VISTA GRAMATICAL

Como apreciamos, tenemos estos tres diferentes puntos de vista, y si bien, en mi búsqueda de construcciones gramaticales semejantes en la literatura griega no he podido encontrar casos donde necesariamente el uso de ἕν haga referencia a que dos personajes sean la misma persona, encontré casos donde la frase es ambigua, y podría entenderse haciendo referencia a la misma persona como también a algún otro sentido, por lo tanto tomaré esta la opción como posible, pero con la menor probabilidad respecto a las otras dos posiciones (si alguien conoce ejemplos claros del caso, puede compartirlos conmigo y los incluiré en este artículo, puede ponerlos en los comentarios), el punto de vista general de los comentaristas sobre el asunto es el siguiente:

“Al describir esta unidad, el evangelista no usa la forma masculina del adjetivo 'uno' (heis), lo que sugeriría que el Padre y el Hijo son una sola persona. En cambio, usa la forma neutra (hen), sugiriendo que la unidad de Padre e Hijo aquí es unidad en misión y propósito.” (Tyndale New Testament Commentary, John (Revised Edition), Colin Kruse is an emeritus scholar of the Melbourne School of Theology, 2015)

La opción más frecuente es entender ἕν con referencia a algún propósito, acuerdo o alguna idea semejante al amor, voluntad, u otra. Esencia o naturaleza, también son posibles, pese a que podrían ponerse por explícito de modo que no haya dudas como a continuación con la palabra para esencia en el idioma griego οὐσία:

Διὸ εἰ μία τῶν ὑποκειμένων ἕν οὐσία κατὰ τὸ εἶδος, ἀριθμῷ δὲ οὐκ, ἀναγκαῖον ἕνα λέγεσθαι τὴν οὐσίαν. (Aristóteles, "Metafísica", Libro VII)

Οὕτως οὖν ἡ δικαιοσύνη οὐκ ἔστιν ἑτέρα τις ἢ ἕν οὐσία καθ’ αὑτήν, ἑκάστου μὲν ὡς οἰκείας, ἑνοῦ δὲ ὡς καθόλου ὄντος ἕν. (Platón, "La República", Libro IV)

Ἀληθεία δὲ ἕν οὐσία ὡς αὐτόνομον τι, ἣ οὐκ ἐφ’ ἑτέρου κεῖται. (Sexto Empírico, "Sobre la Certeza", Libro I)

Incluso alrededor del 1er siglo EC:

περὶ δὲ τῆς ὑποκειμένης ἕν οὐσίας τί λέγουσιν οἱ ἀκούοντες τὸν λόγον; (Plutarco, "Sobre el Principio de la Frigidez", 7.3)

τοὺς τὸν ὀρθὸν χορόν ἀποδιδάσκοντας καὶ παροξυντικοὺς ἐπικαλουμένους τὴν ἕν οὐσίαν τοῦ πράγματος. (Luciano de Samosata, "Sobre la Danza", 52)

Sin embargo, como dice Danyans, ousia, puede omitirse en este tipo de construcciones gramaticales. Pero, también puede omitirse una variedad de otros términos que describen de manera específica la relación como encontramos en las mismas escrituras en Juan 17:11; 1 Corintios 3:8; Efesios 2:14. Por lo tanto, este argumento solo alcanza para hacer este caso una entre muchas posibilidades y no es para nada conclusiva. Por ejemplo, Hipólito de Roma, lo entiende de la siguiente manera:

“7. Ahora bien, si él dice: «Él mismo dijo: “Yo y el Padre somos uno”» (Juan 10:30), debe prestar atención y aprender que no dijo: «Yo y el Padre soy uno», sino: «somos uno». Ahora bien, «somos» no puede decirse en el caso de una sola persona, sino en el caso de dos. Reveló dos personas, pero un solo poder. Él mismo resolvió la cuestión cuando dijo al Padre acerca de los discípulos: «La gloria que me diste, yo se la he dado a ellos, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que el mundo sepa que tú me enviaste». (Juan 17:22-23).” Traducido de: The Cambridge Edition of Early Christian Writings: Volume 1, God, Andrew Radde-Gallwitz, pg. 65, 2017

En general, se podría decir que, desde el punto de vista gramatical, al menos hay dos sentidos posibles. Por lo tanto, el peso de la decisión no recae en la gramática, debe recaer, en el contexto que rodea al pasaje.

EL CONTEXTO

Siguiendo el formato que encontramos en NA28, encontramos que el contexto del pasaje, la unidad está formado des de v.22 hasta el v.30. Sin embargo, bajo la metodología de exégesis que empleo, también debemos tomar en cuenta el contexto anterior y el posterior:

EL CONTEXTO ANTERIOR

Primero, notemos que es interesante que desde 10:1 Jesús presenta un discurso con una ilustración sobre las ovejas y su pastor.

En el contexto inmediato anterior nos muestra que los judíos interrogaban a Jesús, y este les contesta haciendo referencia a las obras que este hacía en el nombre de su Padre (25), haciendo énfasis en que este recibe autoridad y mandamientos de su Padre, luego, nuevamente trae de vuelta la ilustración de las ovejas y el pastor, lo cual parece ser central en su discurso y en el contexto. Finalmente, en el contexto del mismo párrafo, nuevamente responde a los judíos empleando la ilustración del pastor y las ovejas y la referencia a lo que su Padre le ha dado, lo cual se remarca en 28, 29. Tomando el contexto en cuenta, podemos concluir que Jesús y el Padre son uno en la función o propósito de pastor que poseía el Padre y que le fue entregada a Jesús respecto a las ovejas. Si Jesús hubiese querido hacer referencia a esencia, lo hubiese hecho en desconexión con el contexto anterior e inmediato, por lo cual se esperaría el uso explícito de un término como en los casos presentados anteriormente. Por otro lado, debemos recordar que la ilustración del pastor es una metáfora, que emplea lenguaje figurado, no literal, he visto que algunos apologistas intentan implicar que la referencia a las manos del Padre de alguna manera intenta implicar ontología, pero no hay un argumento real para el caso dado que se trata de una metáfora, y no conozco ningún  académico que trate de implicar algo así: "La mano de Dios es una figura usada frecuentemente por los escritores bíblicos para expresar a Dios en acción... Nadie "las puede arrebatar de la mano del Padre" describe el cuidado protector de Dios por Su pueblo (Juan 10:29)." (On this Rock, A Commentary on First Peter, Donald G. Miller was Professor of New Testament at Union Theological Seminary in Virginia, pg. 354, 1993). El contexto no requiere entender nada más allá de la obra o función pastoral, Rathnakara discute esto en profundidad a continuación:

The Johannine Exegesis of God: An Exploration Into the Johannine Understanding of God, Daniel Rathnakara Sanadanda es Profesor del Nuevo Testamento en el departamento de Estudios Teológicos del Karnataka Theological College, pg. 119-120, 2004.

“The setting of v 30 in relation to vv 28–29 shows that a functional unity of the Son and the Father in their care for the sheep is in mind. From earliest times it has been observed that Jesus says, “I and the Father are ἕν,” not “εις,” i.e., one in action, not in person. Fundamentally the issue would not be different if it be postulated that the Evangelist’s source followed vv 24–25 with v 30 without a break; for then we have the familiar assertion that the works done in the Father’s name show who Jesus is, with the added observation that he and the Father are one in their action. In either case we are presented again with the theology of 5:17–30 (so emphatically Schlatter, 242; Sanders, 258; Haenchen, 392; Becker, 337–38). Nevertheless the observation is justified that in v 30 we have a glimpse of “the metaphysical depths contained in the relationship between Jesus and the Father” (Schnackenburg, 2:308), so long as it is recognized that the Evangelist has not spelled out the nature of those “metaphysical depths.” The sentence in v 30 played an important role in the early Church controversies on Christology and the doctrine of the Trinity; these are reviewed by T. E. Pollard in his article “The Exegesis of John x.30 in the Early Trinitarian Controversies,” but it is evident that the conclusions drawn from the statement by many of the early Fathers were far from the mind of the Evangelist.” (Word Biblical Commentary, John, Volume 36, Revised Edition, George R. Beasley-Murray fue profesor de Nuevo Testamento en el Southern Baptist Theological Seminary, 2018)

"La más significativa es la afirmación de Jesús: “Yo y el Padre uno somos” (10.30). Pero esto debe leerse en contexto: Jesús ha dicho que nadie puede arrebatarle sus 'ovejas' porque Dios se las ha dado, y él y Dios son uno. De ninguna manera está claro que se pretenda una unidad metafísica (Barrett, 1978, p. 382; 1982, pp. 24f.)" (Discovering John, Content, Interpretation, Reception, Ruth B. Edwards is an honorary senior lecturer at the University of Aberdeen and a priest of the Scottish Episcopal Church, 2015)

EL CONTEXTO POSTERIOR

Algunos, intentan objetar diciendo que los judíos solo podrían haber reaccionado en el contexto posterior de manera negativa si esto hubiese sido una referencia a esencia o deidad, sin embargo, esta objeción es débil, ¿realmente los judíos entendieron bien lo que Jesús dijo?, ya que hay precedentes donde estos obviamente entienden mal lo que Jesús expresa (Mat 9:34), probablemente, estos entendieron que Jesús estaba intentando suplantar al Padre (como traduce la NVI, la NBV, BLP, etc. en Juan 10:33), Jesús por su lado, deja claro en v.32 y otra vez en v.38, que él hablaba de obras, no de ontología o esencia:

“Esta vez Jesús no desaparece sino que enfrenta a sus atacantes con la pregunta de por qué deberían querer hacerlo (v. 32), reiterando su afirmación de que su obra es la obra de Dios. Sus oponentes indican que han entendido la inferencia de su afirmación de unidad con Dios (v. 33) como un intento de suplantar la posición soberana de Dios y, por lo tanto, como una blasfemia.” (Eerdmans Commentary on the Bible: John, J. Martin C. Scott, 2021)

"Los judíos han malinterpretado las palabras de Jesús "Yo y el Padre uno somos" como si Jesús hubiera dicho: "Yo soy Dios", en efecto, "Yo soy el Padre". Pero el autor nunca hace que Jesús se equipare de esta manera con el Padre". (Jesus in John's Gospel Structure and Issues in Johannine Christology, William Loader es profesor emérito de Nuevo Testamento en la Universidad de Murdoch, Perth, Australia, 2017)

Por otro lado, si tomamos en cuenta el v.33, una mejor explicación de lo que entendieron aquellos judíos “porque tú, siendo hombre, te haces Dios.” Es que, Jesús siendo hombre, se hace deidad a sí mismo, un proceso de auto deificación:

"La demanda de muerte está entonces justificada teológicamente y se establece tal conexión cuando se menciona su decisión de matar a Jesús en 5:18. Algo similar ocurre en medio del Evangelio (8:53; 10:33). "Los judíos" acusan a Jesús de auto-deificación, lo cual, según sus tradiciones, es blasfemia merecedora de muerte. Dentro del juicio, esto queda demostrado claramente. "Los judíos" malinterpretan hasta el final las palabras y acciones de Jesús, así como su reclamación cristológica. En cambio, al declarar al emperador como su único rey, queda claro (presentación indirecta) que ellos mismos son culpables de blasfemia."

(Character Studies in the Fourth Gospel, Narrative Approaches to Seventy Figures in John, Ruben Zimmermann es profesor de Nuevo Testamento en la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz, Alemania, pg. 104, 2016)

“También en otros lugares, como en Juan 10:33, la blasfemia es el tema central. Cabe señalar que la formulación aquí, "Tú, siendo un hombre, te haces Dios" (σὺ ἄνθρωπος ὢν ποιεῖς σεαυτὸν θεόν), se asemeja a un punto mencionado por Filón en Legatio 75, Gaius "ya no consideraba digno de él permanecer dentro de los límites de la naturaleza humana, sino que los traspasaba en su ansia de ser considerado un dios" (οὐκέτι ἠξίου μένειν ἐν τοῖς τῆς ἀνθρωπίνης φύσεως ὅροις ἀλλʼ ὑπερέκυπτε σπουδάζων θεὸς νομίζεσθαι).2 En Legatio 118, Filón escribió más sobre el mismo tema: "La naturaleza creada y corruptible del hombre se hizo parecer no creada e incorruptible por una deificación que nuestra nación juzgó como la impiedad más grave, ya que Dios podría convertirse en hombre más rápido que un hombre en Dios".” (The Gospel of John: More Light from Philo, Paul and Archaeology, Peder Borgen es Profesor emerito de Nuevo Testamento y Judaismo Helenico en la Universidad de Trondheim, Noruega, pg. 279, 280, 2014)

"Como señalé anteriormente, el lenguaje de ser "igual a Dios" es un tecnicismo proveniente del mundo greco-romano, donde los reyes y emperadores recibían devoción cultual similar a la otorgada a los dioses (isotheoi timai). Este culto pagano a los gobernantes era una respuesta a las grandes hazañas (y virtudes percibidas) del individuo, se otorgaba en respuesta a actos de poder y en gratitud por benefacciones hacia una comunidad o hacia toda la humanidad. En efecto, se ganaba, y la acusación de los Ioudaioi en 5:18d evoca una crítica judía bien documentada hacia los gobernantes cuyos esfuerzos se percibían como un afán de engrandecimiento personal en busca de honores divinos. Wayne Meeks ha señalado, por ejemplo, que la acusación en Juan 5:18 (y la similar en 10:33) se parece bastante al relato de Filón sobre los esfuerzos de Gayo Calígula por deificarse a sí mismo: "lo que los judíos dicen sobre Jesús [en Juan 5:18 y 10:33] se parece a lo que Filón dice sobre Gayo".45 Filón registra que Calígula buscaba isotheoi timai (Embajada 98, 148) y a veces utiliza un lenguaje similar al de Juan cuando dice "hacerse a sí mismo (avtoû)". Por ejemplo, en la Embajada 78, Calígula "comenzó primero a compararse a sí mismo (autóv) con los llamados semidioses, Dionisio y Heracles y los Dioscuros".46 Detrás de tales críticas, especialmente en Juan 5:18 y 10:33, presumiblemente hay textos bíblicos que critican a los gobernantes del antiguo Cercano Oriente que se exaltaron a sí mismos a un estatus divino (Isaías 14:4-20; Ezequiel 28:1-19; cf. 1 Enoc 46:6)." (Reading the Gospel of John’s Christology as Jewish Messianism, Royal, Prophetic, and Divine Messiahs, Gabriele Boccaccini is Professor of Second Temple Judaism and Early Rabbinic Literature, pg. 429. 2018)

"To Philo, his greatest villainy, the blasphemous (361) step of self-deification, was the clearest confirmation of his "mental derangement".

361. Onάθεωτάτης (Leg. 77) see SMALLWOOD, Legatio, p. 193." (Religion (Hellenistisches Judentum in römischer Zeit: Philon und Josephus), ed. De Gruyter, Ray Barraclough, Parte 2, Tomo 21, 2016)

Para el detalle, argumento y la referencia a la blasfemia por deificación respecto al emperador Gaio en Filón ver: Redescribing Jesus' Divinity Through a Social Science Theory An Interdisciplinary Analysis of Forgiveness and Divine Identity in Ancient Judaism and Mark 2:1-12, Beniamin Pascut, pg. 176, 2017.

Esta posición, no solo es la que mejor armoniza con las palabras de los judíos, sino que también es compatible históricamente con el cargo de blasfemia. Por supuesto, nuevamente, nada del contexto posterior requiere que estos judíos hayan entendido correctamente las palabras de Jesús en el contexto anterior, o nada evita que estos hayan querido forzar sus palabras en otro sentido conveniente para sus propios fines malintencionados.

jueves, 17 de febrero de 2022

LAS CARTAS DE IGNACIO DE ANTIOQUIA EN LA ACTUALIDAD

LAS CARTAS DE IGNACIO DE ANTIOQUIA EN LA ACTUALIDAD

El objetivo de este artículo es simplemente dar un muy breve resumen sobre cuales fueron algunas de las cuestiones relevantes sobre el tema en el siglo XXI. Ya en el siglo pasado, no solamente algunas de las cartas supuestamente atribuidas a Ignacio de Antioquía se habían establecido como falsificaciones (7 de 13, posteriormente otros redujeron dicho número a 5,4, etc.), incluso, ya era muy discutido que el cuerpo entero de estas cartas pueda ser una falsificación.

Uno de los cambios más interesantes que hay en el siglo actual sobre estos temas, es que aquellos que no ven estas cartas como falsificaciones (independientemente de cuales de estas consideren como verdaderas), tienden a datarlas con fechas bastante posteriores a las de sus predecesores llegando alrededor de la mitad del siglo segundo, esto se debe principalmente a que Eusebio, sitúa la descripción de su muerte en el contexto del reinado de Trajano, pero esta puede cuestionarse fácilmente, ya que este nunca propone una datación para el suceso (a diferencia de la de Clemente por ejemplo), de hecho, todos los eventos que se pueden relacionar carecen de datación alguna, y estos eventos, no necesariamente pertenecen al tiempo de Trajano, lo cual, probablemente llevó a Eusebio a contextualizar el evento especulativamente:


(The Writings of the Apostolic Fathers, Paul Foster is Professor in New Testament Language, Literature & Theology at the University of Edinburgh pg. 86, 2007)

Actualmente para la datación, en general, se puede partir de lo siguiente:

(The Writings of the Apostolic Fathers, Paul Foster is Professor in New Testament Language, Literature & Theology at the University of Edinburgh pg. 88-89, 2007)

(Picturing Paul in Empire: Imperial Image, Text and Persuasion in Colossians, Ephesians and the Pastoral Epistles, Harry O. Maier is Professor of New Testament Studies, Vancouver School of Theology, pg. 143, 2013)

Por otro lado, los criterios que llevan a su aceptación o rechazo en general han sido y seguirán siendo revisados. Por ejemplo, la inclusión de los puntos de vista retórico, el centro epistolar, e incluso el punto de vista geográfico, marcan nuevas pautas para tomar en cuenta al momento de la evaluación.

Al final, debemos ser lo suficientemente cautos, si decidimos emplear estas cartas como un sustento para proponer o descartar algún razonamiento, puesto que en la actualidad,  simplemente considerar si son falsificaciones o no, sigue siendo una pregunta abierta.

“Si bien la cuestión de cuándo deben fecharse las cartas de Ignacio y si las cartas son auténticamente ignacianas permanece abierta, es importante señalar que, el estudio de las cartas de Ignacio puede avanzar en direcciones valiosas. El estudio de Trevett (1992) previo a las tesis de Hübner (1997), los ensayos en Bauer y Möllendorff (2018) ilustra bien esta afirmación de las cartas de Ignacio. Independientemente de dónde estén fechadas las cartas ignacianas y cómo su autenticidad se evalúa, sigue siendo cierto que el mundo de las cartas de Ignacio mantienen conexiones importantes con los pensamientos y el lenguaje que se encuentran en los documentos que son ahora incluidos en el Nuevo Testamento.”

(Currents in Biblical Research , Vol. 19(1) 88–114, The Date and Authenticity of the Ignatian Letters: An Outline of Recent Discussions, Jonathon Lookadoo, Assistant Professor in the Presbyterian University and Theological Seminary, pg. 104, 2020)


jueves, 4 de noviembre de 2021

La carta de Policarpo a los Filipenses 12:2 y su problema textual


La carta de Policarpo a los Filipenses 12:2 y su problema textual


No es extraño encontrar en literatura de apologética el emplear la carta de Policarpo en su sección 12:2 para sustentar alguna doctrina acerca de Cristo como podemos apreciar a continuación:

Compendio Portavoz de teología, Paul Enns, Th.M., Th.D., Dallas Theological Seminary, professor and the director of the Tampa Extension, Southeastern Baptist Theological Seminary, 2011


The Popular Encyclopedia of Apologetics: Surveying the Evidence for the Truth of Christianity, Ed Hindson, Ergun Caner, Pg. 123, 2008


Sin embargo, si prestamos atención a dicha sección de la carta, por ejemplo, en la traducción de Phillip Schaff, notaremos que dicho pasaje difiere de manera importante con las citas anteriores:

“who shall believe in our Lord Jesus Christ, and in His Father, who "raised Him from the dead."” (Ante Nicene Fathers Vol I, Philip Schaff, pg. 35,36, 2017)

 Como podemos apreciar, en la traducción de Schaff, hallamos la referencia a Cristo como Señor, pero no como Dios. Lo cierto, es que, si deseamos mostrar un panorama completo sobre este caso, existen buenos motivos para dudar que el término “Dios” se hallaba en dicho pasaje acreditado a Policarpo, por ejemplo, una edición crítica de dicho texto nos muestra:

The Apostolic Fathers Greek Texts and English Translations, 3rd edition, edited and translated by Michael w. Holmes after the earlier work of J. Β. Lightfoot and J.  R. Harmer, Pg. 295, 2007

Die Polykarpbriefe, Volumen5 de Ergänzungsreihe zum Kritisch-exegetischen Kommentar über das Neue Testament, Volumen 5 de Kommentar zu den Apostolischen Vätern, Johannes Baptist Bauer, Pg. 95, 1995

Esta edición crítica nos indica que existen importantes manuscritos que omiten dichas palabras. La evidencia fragmentaria (incompleta) que tenemos de esta carta de Policarpo en su idioma original, en griego, no contiene la sección señalada, por lo tanto, en la actualidad, solo poseemos traducciones al latín que a lo mucho, datan del siglo 9 E.C. como evidencia, y estas traducciones, difieren entre sí, mientras Lrmpf contienen la referencia a "Dios", Lovbct carecen de esta (como en la imagen anterior 130). En general, aquellos que han estudiado la transmisión de esta carta, concuerdan en que posee muchos problemas y alteraciones en las traducciones que han llegado a nosotros hoy en día. Lo cierto, es que no hay nada en dicha carta que requiera una identificación con Dios, y como Foster nos aconseja, lo más sensato, es asumir que estamos ante el caso de una añadidura o interpolación.


Studies on the Intersection of Text, Paratext, and Reception
, Paul Foster is Professor in New Testament Language, Literature & Theology at the University of Edinburgh, pg. 294, 2021

Este análisis va en la misma linea de algunas citas de los Cristianos de Primeros siglos:
https://labibliaysumensaje.blogspot.com/2021/07/la-apologia-de-aristides-y-su-problema.html

viernes, 9 de julio de 2021

La apología de Arístides, y su problema textual

 La apología de Arístides, y su problema textual

¿Quién fue Arístides?

Lo poco que sabemos sobre este personaje proviene de Eusebio y Jerónimo, los cuales nos dicen, que al parecer era un filósofo ateniense converso al cristianismo en el siglo II, el cual escribió una apología la cual fue presentada a los emperadores Adriano y Antonio Pio.

¿Que sabemos del texto de la apología de Arístides?

Se puede decir que existen principalmente tres fuentes importantes del texto, por un lado, la traducción al Siriaco, la traducción al Armenio, y por el otro la copia compuesta en Griego en el texto de Barlaam y Ioasaph. Estos textos difieren de manera significativa uno del otro, incluso, a modo de curiosidad, aquellos que han estudiado ambos textos están de acuerdo en que ambos tienen bastantes problemas de transmisión.

A continuación, presentamos el modelo mas actual que existe sobre su transmisión y las copias que actualmente existe:


(Aristides’ Apology and the Novel Barlaam and Ioasaph, William Alexander Simpson, PhD on Theology, Pg. 76, 2015)

¿Por qué debemos tener cuidado al momento de emplear este texto?

Hace un tiempo atrás encontré en el blog de un teólogo un artículo donde se hacía una referencia a la apología de Arístides para intentar fundamentar un dogma teológico, lo interesante es que este empleaba solamente una cita de la traducción al Siriaco, e inmediatamente me pregunté, ¿Por qué alguien abría de utilizar una traducción al Siriaco siendo que Arístides escribió en griego, es que no tenemos ningún ejemplar en griego? Y evidentemente, tras investigar un poco encontré que, si tenemos una, y como es de esperarse, dicho texto era muy diferente a la versión Siriaco en la sección en cuestión, y no apoyaba el punto que el teólogo intentaba fundamentar. Revisemos el problema textual:

SIRIACA

GRIEGA

“The Christians, then, trace the beginning of their religion from Jesus the Messiah;

 and he is named the Son of God Most High. And it is said that God came down from heaven,

 

and from a Hebrew virgin assumed and clothed himself with flesh; and the Son of God lived in a daughter of man.”

“Now the Christians trace their origin from the Lord Jesus Christ.

And He is acknowledged by the Holy Spirit to be the son of the most high God, who came down from heaven for the salvation of men.

And being born of a pure virgin, unbegotten and immaculate, He assumed flesh and revealed himself among men that He might recall them to Himself from their wandering after many gods.”

(THE APOLOGY of ARISTIDES THE PHILOSOPHER TRANSLATED FROM THE GREEK AND FROM THE SYRIAC VERSION, D. M. KAY, pg. 511,508)

Como apreciamos hay bastantes diferencias entre ambos textos, es interesante, por ejemplo, que la traducción al Siriaco y la composición al Griego difieren en la referencia al espíritu santo, y es curioso que tanto la traducción al Armenio como la composición del Griego, (incluso siendo que provienen de antecesores textuales diferentes, ver el esquema), tienen en común la cita al espíritu santo, en contraste con la versión Siriaca que tiene el mismo antecesor que la Armenia. Dicha cita se considera una expansión al texto, en general se considera que dicha expansión se hizo reproduciendo la teología considerada ortodoxa posterior al cuarto siglo*. Otra diferencia es que, las traducciones Siriaca y Armenia dan a entender que fue “Dios” quién bajo del cielo en contraste con la composición Griega la cual carece de dicha implicación. De la misma manera que la referencia al espíritu santo puede considerarse este caso también como una adición tardía al texto, es razonable concluir que la referencia a “Dios” en dicha sección de las traducciones sea también una adición expandiendo y expresando una composición desde el punto de vista personal del copista/traductor de dicho texto (recordemos que esto es algo que sucedió en los escritos de los cristianos pre-nicenos, por ejemplo con el caso de la composición de Rufino sobre las obras de Orígenes). ¿Por qué alguien añadiría una referencia al espíritu santo y quitaría la referencia a la deidad de Cristo? Simplemente, no hay argumentos para sostener que la referencia a "Dios" bajando del cielo haya sido eliminada de la composición Griega y concluimos que esta referencia es un añadido posterior al texto. En general, parece no existir un texto lo suficientemente estable para estos casos.

Debemos tener mucho cuidado y presentar la información de manera completa, especialmente en casos como este en el cual existen diversas variantes textuales de peso al momento de tratar de fundamentar nuestra teología.

*“This may suggest the Armenian and Greek have gone through a post-fourth century redaction to include the reference to the Holy Spirit.” (Aristides’ Apology and the Novel Barlaam and Ioasaph, William Alexander Simpson, PhD on Theology, Pg. 168, 2015)