sábado, 28 de marzo de 2026

Richard B. Hayes sobre 1 Corintios 10:9 ¿Cristo es Yahweh ontológicamente?

 Richard B. Hayes sobre 1 Corintios 10:9 ¿Cristo es Yahweh ontológicamente?

“La tercera exhortación (v. 9) alude al relato de Núm. 21:4–9. Una vez más, el tema es la comida, aunque aquí no hay una referencia directa a la idolatría. El pecado parece ser principalmente el de quejarse contra Dios: “El pueblo habló contra Dios y contra Moisés: ‘¿Por qué nos han hecho subir de Egipto para morir en el desierto? Porque no hay pan ni agua, y detestamos este alimento miserable’” (Núm. 21:5). Esta vez, el castigo toma la forma de serpientes venenosas. El Salmo 78:18 puede ofrecer un vínculo con la interpretación de Pablo del relato, ya que habla del pueblo poniendo a prueba a Dios por su deseo de comida: “Tentaron a Dios en su corazón, pidiendo el alimento que anhelaban”.

Pero ¿por qué dice Pablo: “No debemos poner a prueba a Cristo, como algunos de ellos lo hicieron” (1 Cor. 10:9, NRSV)? (La NIV, siguiendo un texto griego diferente, traduce “poner a prueba al Señor”; sin embargo, la lectura adoptada por la NRSV es claramente la más difícil y, por lo tanto, la más probable de ser original). La explicación más probable de este giro de expresión un tanto extraño es que Pablo está pensando principalmente en la conducta actual de los corintios: ellos están poniendo a prueba a Cristo al asistir a templos paganos y participar en comidas idolátricas. Eso es precisamente lo que Pablo insiste que no debe hacerse. La fórmula “como algunos de ellos lo hicieron”, ya establecida en los versículos 7 y 8, se repite por motivos de paralelismo retórico, aunque los israelitas en el desierto no estaban, en sentido estricto, poniendo a prueba a Cristo (pero cf. 10:4).”

First Corinthians Interpretation: A Bible Commentary for Teaching and Preaching, Richard B. Hayes, 2011, ed. Westminster John Knox Press.

Heil, complementa esta posición de la siguiente manera:


THE RHETORICAL ROLE OF SCRIPTURE IN 1 CORINTHIANS, John Paul Heil, 2005, pg. 155, ed. Society of Biblical Literature

Por otro lado, Perkins:

"When Paul develops the story of Israel’s defection in the wilderness, he introduces further cases: Let us not engage in sexual immorality (1 Cor. 10:8), put the Christ to the test (10:9), and grumble rebelliously (10:10). Each incident concluded with swift and wide-ranging divine punishment. Sexual relations with Moabite women led to participation in the sacrifices offered to their gods. Thousands of idolatrous Israelites were killed to avert God’s anger (Num. 25:1–9). The second example involved God’s response to the people’s complaints against Moses for bringing them from Egypt and subjecting them to the horrid diet of manna and water. The attack of poisonous snakes elicited repentance, Moses’s intercession, and healing (Num. 21:5–9). Just as Paul identified Christ with the water-giving rock, so Christ rather than Moses is the one being tested. The third member of the triad could be a repetition of the second, but the Greek verb for complaining in Num. 21 LXX is katalalein, while Paul employs gongyzein, a verb stem that appears in Num. 14:1–38, where a fearful people rebel against Moses and Aaron and a generation is condemned to die in the wilderness."

THE RHETORICAL ROLE OF SCRIPTURE IN 1 CORINTHIANS, John Paul Heil, 2005, pg. 155, ed. Society of Biblical Literature


miércoles, 28 de enero de 2026

Juan 16:30 ¿a que se refiere la expresión todas las cosas en el discurso?

 

Juan 16:30 ¿a que se refiere la expresión todas las cosas en el discurso?

“Ahora entendemos que sabes todas las cosas y no necesitas que nadie te pregunte. En esto creemos que has salido de Dios.” (RVA)

El contexto discursivo resulta determinante para la comprensión de Juan 16:30. En los capítulos previos, y particularmente a lo largo del discurso de despedida (Jn 13–16), Jesús emplea reiteradamente el deíctico ταῦτα (cosas) como marcador anafórico que remite al conjunto de enseñanzas que viene comunicando a sus discípulos (cf. Jn 16:1, 4, 12, entre otros). Este uso señala no solo continuidad temática, sino también un proceso pedagógico progresivo, en el cual el contenido revelado se va acumulando y delimitando discursivamente.

Al llegar a Juan 16:30, los discípulos afirman que Jesús “conoce todas las cosas” (πάντα). Sin embargo, el término πάντα no funciona aquí como una afirmación abstracta o metafísica de conocimiento exhaustivo, sino como un totalizador contextual cuyo alcance semántico está determinado por el marco comunicativo inmediato. En este sentido, πάντα resume y evalúa retrospectivamente el contenido de aquello que Jesús ha venido diciendo dentro del discurso de despedida, es decir, la totalidad de las enseñanzas previamente introducidas y señalizadas mediante ταῦτα.

Este uso relativo y funcional de πάντα es coherente con otros pasajes del cuarto evangelio, donde el término opera como un totalizador delimitado por su contexto narrativo y teológico. Así, en Juan 1:3 (“todas las cosas llegaron a existir por medio de él”), πάντα se define por el marco de la creación; en Juan 3:35 (“el Padre ha puesto todas las cosas en su mano”), el término se circunscribe al ámbito de la autoridad conferida; y en Juan 13:3 (“sabiendo Jesús que el Padre había puesto todas las cosas en sus manos”), πάντα se inscribe dentro del escenario narrativo de la misión y el retorno al Padre. En ninguno de estos casos el totalizador funciona de manera ilimitada o abstracta, sino siempre en relación con un dominio conceptual específico.

Desde una perspectiva de cristianismo primitivo y análisis narrativo, la afirmación de los discípulos en Juan 16:30 refleja su percepción de que Jesús ha respondido plenamente a sus inquietudes y ha revelado todo lo que, en ese momento, consideran relevante dentro del horizonte discursivo del relato. Esta evaluación, sin embargo, permanece interna a la narración y no constituye una afirmación ontológica sobre la omnisciencia de Jesús. De hecho, el mismo evangelio matiza inmediatamente esta percepción al introducir la declaración de Jesús en Juan 16:12, donde se reconoce explícitamente la limitación cognitiva de los discípulos y la naturaleza progresiva de la revelación.